El acoso escolar ha existido siempre. Por suerte, hace unos años que le hemos puesto nombre y por tanto, lo podemos identificar, denunciar, neutralizar… Le llamamos Bullying y empezamos a comprender cómo funciona y somos más, los que trabajamos para intentar erradicarlo.

Hace un par de años que doy talleres de sensibilización en centros de primaria y de secundaria. Partiendo de la metáfora que nos ofrece el Triángulo del Fuego, que nos cuenta que para encender una llama son imprescindibles tres elementos: una fuente de calor, combustible y oxígeno. El Triángulo del Fuego nos lleva a descubrir el Triángulo del Bullying, que nos habla de los tres roles presentes en el acoso escolar: el de agresor/a, el de víctima y el de espectador/a. Hablamos sobre violencia y descubrimos componentes principales del Bullying.

Niños y adolescentes expresan la necesidad de vivir en paz y disfrutar de bienestar en su escuela o instituto y la voluntad de detener y prevenir el acoso, por eso, cuando les pregunto qué quieren ser, si oxígeno o bomberos… Siempre eligen la segunda opción. Entonces, hablamos de todo lo que está en sus manos para conseguirlo.

Del Programa El Vallès Educa, me acompañaron en uno de estos talleres, aquí lo podéis ver (en catalán, próximemente subtitulado)